revista mensual de la República Dominicana









Saona, la punta extrema oriental de la República Dominicana



Esta Isla de forma alargada, tiene una extensión de 110 km2, correspondiendo a 22 km de largo por 5 kms. de ancho.

Via de acceso:
Tomando Santo Domingo como punto de partida, se sigue la carretera que conduce al Este del país, la Autopista Las Américas, pasando por San Pedro de Macorís, hasta llegar a La Romana.
Desde este último punto y en el muelle de la ciudad se puede viajar a la isla, por medio de lanchas.
Otro punto de acceso es, desde La Romana, viajar a Bayahibe y desde allí, tomar una embarcación que bordeando la costa, te lleve hasta esta encantadora isla.


Para visitar la isla: Tanto en Bayahibe, como en La Romana, pero principalmente, en la primera, existen operadores turísticos, con lanchas disponibles para hacer el viaje. Los mismos se pueden organizar de forma individual o enrolándose en una excursión colectiva, de las tantas que operadores turísticos organizan desde ambos puntos.

La Saona o Adamanay, como le llamaban los aborígenes, es una isla alargada, de característica plana, cuya mayor extensión se encuentra cubierta de bosques, con dos poblaciones o comunidades, Catuano, ubicado en el extremo oeste, con poca población y donde existe un destacamento de la Marina de Guerra y oficinas de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales.


En este punto se encuentra una de las tantas playas de arenas blancas y aguas cristalinas de la costa Sur. El otro pueblo, que es el más grande, cuyas casas se encuentran colocadas en fila frente a la costa, se llama Mano Juan, con unos 400 habitantes, es una aldea típica de pescadores, acogedora y tranquila.
La mayor parte de la isla está conformada por una gran planicie rocosa de origen coralino, exceptuando el acantilado rocoso de la denominada Punta Balajú, cuya altura ronda los 40 mts.
Sus moradores, esencialmente son pescadores, realizan actividades agrícolas, reduci-
das, en periodos especificados para ello, por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, para fines de subsistencia.
Con el auge de turismo en la misma, algunas personas se benefician de esta actividad, ya como guía, ofertando souvenir, como conductores de lanchas o con negocios de colmados, restaurantes y otros.
Hasta 1945 era un sitio de caza y finca para la crianza de ganado.
En ese año se estableció una colonia agrícola con un número inicial de 14 familias, quienes comenzaron la tala del bosque para establecer conucos de frutos menores, así como plantaciones de cocoteros, aún existentes hoy día y en explotación.
En el aspecto histórico, la Saona fue visitada por Cristóbal Colón, quien reconoció sus costas y la descubrió, durante su segundo viaje, refugiándose en su litoral, para evadir una tempestad.
El Savoné, Michelle de Cúneo, acompañante del Almirante, en ese segundo viaje fue el primero en divisarla, por lo cual fue bautizada con el nombre de Savona, que con el tiempo ha pasado a ser Saona.
Existe una carretera interna, entre Catuano y Mano Juan de unos 12 kms. de largo.

La vegetacion corresponde a la del bosque húmedo subtropical.
Al Este, está muy expuesta a los vientos del Canal de la Mona, por lo que se presentan árboles peinados o arrastrados. Al Oeste, es donde se encuentra mejor representado el bosque. Sus zonas costeras y sus extensas playas conjugadas con el bosque del litoral y el oleaje, destacan un paisaje de extraordinaria belleza escénica de gran atracción para el visitante.

La cobertura vegetal de la isla constituye un excelente refugio para la fauna silvestre al igual que las ciénagas, lagunas y playas arenosas. Hacia el interior es común ver aves propias del bosque y la parte terrestre, en cambio en la costa, aquellas cuyo desenvolvimiento depende del mar.

Los principales habitats marino y del fondo del mar proporcionan refugio a especies diversas como las Tortugas: Tortuga verde (Chelonia mydas) Carey (Eretmochelys Imbricata) y el Manatí.
En sus costas es posible ver los mamíferos; Manatí (Trichechus manatus) y el Delfín (Turisop truncatus).

Suelos, estos son escasos, dada la característica coralina del substrato, sumamente poroso y los poco desarrollados existentes son de textura arcillosa.

En la isla no existen corrientes de agua para uso doméstico. Esta se recoge en aljibes y se almacena durante la lluvia, cuando escasea precisa de ser llevada desde La Romana.
Con trece horas de luz diaria, permite el uso de sus playas casi todo el año.
La temperatura promedio por año ronda los 26ºC, y la pluviometría entre los 1000 y 1300 mms/año.

La Saona es el área de uso público por excelencia del Parque Nacional del Este, en donde se destacan principalmente sus playas, su paisaje exuberante, y la tranquilidad para el descanso y el esparcimiento.

En Saona no existen hoteles para albergar visitantes, las excursiones son de un día saliendo en la mañana para regresar en la tarde. Existe un teléfono público en la comunidad, con el cual te puedes comunicar a todas partes del mundo.

El transporte marítimo es seguro, conducido por experimentados capitanes, con salvavidas, tanto en lanchas como en barcos y botes.
En Saona existe un dispensario médico, para atenciones primarias.




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